Tanto entre amarillos y azules el resultado de este domingo fue un sorpresa.
La pregunta de esta hora es discernir si, ¿el catastrófico resultado de las elecciones del FdT denota una derechización de la sociedad?
Lo primero que tenemos que analizar para contestarnos la pregunta es cuanto del electorado se expreso pero no tomo partido, para esto tenemos 2 datos: la participación y los votos en blanco. La participación podríamos decir que es la menor desde la vuelta de la democracia solamente participaron el 65,73% del padrón, cuando la participación para este tipo de elección ronda de promedio entre el 70% y el 73% como resulto en 2017 y en ese momento se la marcaba como la mas baja de este periodo. Nuestra región mostro uno de los porcentajes mas bajos de participación y fue en José C. Paz. con el 61,11%. Los votos en blanco en la Pcia. de Buenos Aires promediaron el 4,41% y en San Miguel ascendió al 5,51% lo que representa a 8913 electores que seria más de lo logrado por Frente de Izquierda con su buena elección.
Ahora comparemos la cantidad de votos obtenidos en la Pcia. de Buenos Aires por Juntos (Cambiemos) en 2019 y 2021.En 2019 Cambiemos logró 3.223.460 votos y en 2021 3.149.989 votos; lo que nos hace ver que técnicamente obtuvieron la misma cantidad de voluntades. Comparando igual al frente de todos 2019 4.921.536 votos y en 2021 2.789.022 lo que refleja una perdida de votos que supera los 2 millones.
A esta altura ya podemos asegurar que los porcentajes que muestran los resultados electorales no demuestran un cambio de simpatías ideológicas que se reflejarían en el 37,99% obtenido por Juntos contra el 33,64% del FdT.
La pregunta para entender la sorpresa del domingo pasado es ¿a donde fueron los 2 millones de votos que perdió el FdT.? Creemos que muchos de esos dos millones no fuero a votar lo que se manifiesta en la baja participación electoral, otros son el aumento significativo de los votos en blanco y podemos aventurar que una parte también migro a Manes (en la esperanza que este venza en la interna, pero no fue así y no creo que estos electores voten a Santilli en noviembre) El crecimiento de la izquierda también se vio nutrido por estos votos que perdió el FdT.
Entonces: la sociedad no se derechizo, la expresión electoral de la derecha, JUNTOS, obtuvo menos votos que en 2019 aunque fue auxiliada por el centro progresista Manes.
Lo que sucedió fue que el FdT defraudo al electorado que lo acompaño en 2019, no cumplió las expectativa ni a los moderados, ni a los radicalizados; quedó reducido al voto duro propio del peronismo y el kirchnerismo.
El FdT tiene entonces la posibilidad de recuperar su performance electoral, no creo logre mucho para noviembre, pero la historia es más larga y podrá revertir para 2023 porque no sufrió una derrota ideológica, sino, se le dijo que no a su mala gestión.
Por lo tanto el gran derrotado fue el gobierno y su Presidente Alberto Fernández, que fue el que tuvo la botonera para todas las decisiones a las que el votante, que lo acompaño en 2019 le dijo no.
Pandemia
El análisis realizado también demuestra que el electorado no fue seducido por los cantos de sirena de JUNTOS sobre como debía haberse actuado ante la pandemia, sino los hubiesen votado. También debemos marcar que la festichola del presidente y el vacunatorio vip también hicieron sentirse a los electores unos imbéciles, cosa que no alcanzó para que estos, vuelvan a ser engañados por los referentes de JUNTOS luego del peor gobierno de la historia de la democracia que fue el que ellos protagonizaron.
Al final
La pelota quedo del lado del Frente de Todos, será la capacidad de sus dirigentes reconstruirse luego de esta paliza para cumplir con las expectativas que el pueblo puso en ellos en 2019 o seguro surgirá una nueva fuerza política que exprese lo que Alberto Fernandez hasta ahora no ha podido.
De: Gabriel Vázquez Mónico