En plena pandemia, el intendente Jaime Méndez redujo el gasto en
salud, precariza a los trabajadores de la salud y los persigue por
hacer esto visible.
En la segunda jornada de paro, los
Trabajadores del Larcade (ATUHL) realizaron en la Av. Perón frente
al Hospital una jornada de divulgación y concientización sobre las
razones de los más de 120 días de lucha, que finalizó con un
abrazo al Larcade.
El Larcade, que es un hospital universitario
(en él se forman médicos y especialistas) debería ser un orgullo
de la comunidad de San Miguel y de su gobierno, pero no es así.
Hoy los trabajadores
de ATUHL se expresaron disididos a que el único final de esta lucha
fuese el triunfo. Los reclamos, que tienen que ver con lo salarial y
las condiciones de trabajo, también incluyen denuncias de
vaciamiento y disminución en la capacidad de atención de este
nosocomio.
La variable de
ajuste fueron los trabajadores.
El 12 de mayo se
realizo la rendición de cuentas del Ejecutivo local ante el Consejo
Deliberante, en ella pudimos enterarnos que el dinero que se gastó
en salud en el año 2020 fue 7% menos que el de 2019. Tengamos en
cuenta que en año de pandemia de COVID los gastos de salud deberían
haberse incrementado, pero no, se redujeron. Los que nos hace
entender que el dinero que el pueblo de San Miguel recibió en
atención sanitaria fue escasísimo, si a la reducción del gasto le
sumamos la inversión adicional que debería haber existido. Así y
sin mucha cuenta podemos entender porque los trabajadores de ATHUL
reaccionaron a principio de 2020, no solo tenían encima la fatiga de
la pandemia, sino que también, eran parte del “ahorro” de 2020
para la campaña electoral de 2021.
El Larcade dijo
basta y no es la primera vez que desde el histórico hospital
comienzan a verse senderos de nuevos tiempos que llegarán a San
Miguel.